Un millar de ángeles caerán del cielo

El placer de repetirse; ponme cuatro notas Johnny, y dale, dale, dale, dale, otra vez; somos animales. De pequeño me gustaban mucho las ballenas. Un día como hoy, después de darlo realtivamente duro a la piscinal, no vayamos a sentirnos grandes y exagerados. Uno se retira a la otra, una espécie de piscina tranquila, calmada con agua más caliente, uno se tumba, y poco a poco se introduce en el agua; me ahogan los pensamientos.

Vivimos en un mundo en el que la gente cada vez canta menos y gritar en un mundo lleno de Ipods sigue siendo un absurdo, la cuestión es que a diferencia de la palabra vulgar, la palabra cantada tiene una propiedad perturbadora, que deja inquieto; se nos puede narrar la historia más triste jamás escrita y contada, pero si la melodía es alegre... ¿Cómo se nos va la letra de la cabeza? ¿Porqué somos tan humanos si luego la música se lleva la letra a paseo? No en vano bajo el agua viven las ballenas y no hablan, cantan, dejarían de hablar algún dia al ver que lo de cantar surgía más efecto. Además, resulta que debajo del agua el sonido tiene una mayor velocidad que en el aire. En vano gritaremos en el agua; una de las pocas cosas que nos diferencian de las ballenas es que sus cuerdas vocales calzan para mojado y las nuestras para seco, y eso de la interfase es demasiado complicado; mejor no probarlo nuestros gritos, como nosotros; se ahogan.

Y allí estás mientras -tanto, mientras todo este tanto, sólo tienes fuera del agua la nariz y los ojos. Notas como el agua es más cariñosa contigo que el cariño que nos puede dar una madre, una madre sólo tiene diez yemas de dedo, el agua tiene tantas que no queda pliegue de nuestra piel que no toque que no mime. Y entonces la sientes....

...Es la vida de nuevo, aquí con una pizca de cuerpo fuera del agua, aquí sí hay que respirar, se te incha el pecho, sientes la presión del agua, y sientes como dentro de tí, hay aire y en otro vaivén como ese del corazón que a veces por la noche nos hace sentir tan vivos, lo hace de nuevo.

En el cielo están con el cuello en el agua.

La Ecuación Humana (de segundo grado)

Estás haciendo cola para comprar unas entradas, en un comercio cultureta cualquiera, montones y motones de libros en su interior. Te balanceas porqué estás incómodo, adelante, atrás, derecha, izquierda; hacia al centro, siempre apuntando al centro. Incómodo; no estar bien en el cuerpo, hay algo que falta, algo que sobra. No hay justícia ni con las cantidades.

Contemplas a alguien buscando libros y ves eso; alguien buscando libros. Ves sólo eso porqué tienes velos, pensamientos que cruzan tu mente, tonterías, tareas, evaluaciones físicas de dependientas, trascendencia, obscenidad, miscelánea, de todo.

Y de repente; taquicardias. Literal vamos. Te salta el corazón, se acelera, pones la mano en el pecho y lo ves claro; el milagro de existir, el instinto de vivir, la fortuna de ser. Y el repente ya se fué.

Contemplas a alguien buscando libros y ya no ves eso ; nadie buscando libros. Ves a un individuo malgastando su vida, cubriendo la realidad de mierda, de tonterías, de desfachateces que nos desvían del porqué del todo; nacer, crecer, reproducirse y morir. Por el camino; comer, cagar y follar. C-R-M, C-C-C. crmccc.crmccc.crmccc. Porqué nos empeñamos en adornarlo, en complicarlo, ¿en darle vueltas? Un cuarto de vida encerrado en un aula, malgastando nuestra vitalidad sentados en sillas-que-nos-encorban-la-espalda, nos-amigdalan-la-mente.

¿Qué nadie conoce el mundo y todo lo bueno que hay por ahí fuera? Yo no soy nadie, pero sé que algún día tendré que quemar, quemarme para sentir la vida de nuevo en mis abrasantes entrañas.

Burn, burn to feel life again.

Lee, plantea, aisla, aplica, calcula, recuadra y mientras recuadras recuerda que el marco tenga tus medidas, forma prismática y que resista un poco bajo tierra. Amén.

preludio a Una Leyenda

Enfrentarse no forma parte de la naturaleza de todo el mundo; el conflicto, el eterno choque entre los que se creen buenos a su manera y malos "sólo lo son los otros", ambos buenos, ambos malos. El eterno choque entre el bien y el mal, la vida en blanco y negro. ¡Y zas! Alguien dió el paso, Más allá del bien y del mal. Punto de fuga: todo concurre. Todo viene de un absoluto que al dividirse entra en conflicto. Frío y calor, no se escapan, la naturaleza no se escapa; No me gusta el frío. Pero a veces puede ser bello, y las cosas bellas sí que me gustan.

Esta mañana, gris mañana, me he levantado temprano como de costumbre y me he vestido según las costumbres que mandan nuestros tiempos, una ducha, para mantener el mito europeo de que nos duchamos una vez al día,y para la calle; abrigo, bufanda, guantes, ¡bah! Lo habitual.

Y entonces lo inhabitual; París cubierta de nieve, cubierta de una consistente y creciente pátina blanca.

Hay un lago, cerca de donde vivo, se llama el lago de Picpus, allí es normalmente dónde suelo correr. Aclaro: para mi correr es como un ritual sacro, religioso, no corro en cualquier sitio y cuando lo hago, lo hago como un feligrés verdadero; voy a misa todos los días que tocan las campanas. Y ojo mis misas suelen rezarse al atarceder, dónde el día se encuentra con la noche y todo es más bello; el crepúsculo. No sólo el domingo, o a la misa del gallo. En mi natal Tona, el pelegrinaje cíclico era al monte del Castillo, en Madrid, era el Templo de Debod, en casa de mis padres es el monte de Sant Marc, en Bruselas el Fôret des soignes y en París ni los Jardines de las Tullerías, ni Trocadero, ni los Jardines de Luxemburgo ni nada por el estilo: El Lago de Picpus.

Situado en los límites de la ciudad, està en el 12ème Arrondisement, le da nombre a toda una zona y es un sitio habitual de perenigraje dominguero en toda su expresión, y allñi doy vueltas. Recuerdo un día de diciembre, antes de volver a casa, en el que vi colgados unos carteles en los árboles limítrofes con el agua, "¡Atención! No acercarse al hielo" y rodearon el lago con una cinta policial, eso fué objeto de mi más aspero escepticismo y por consiguiente de mi predecible ignorancia. Cuando volví hace unos días, el lago estaba helado por completo, tan sólo una pequeña parte, me imagino que a propósito, no estaba helada, y en ella, estaban todas las pobres criaturas del lago; patos, cisnes y algún otro que mi corto conocimiento de ornitología (si es que se llama así) no reconoce. Pero ah hoy, hoy había nevado.

Y todo, todo, estaba blanco, la luz que se reflejaba en el manto gris que cubre el cielo, el lago cubierto de nieve, la nieve sobre la nieve de sobre la tierra, gggggr, ggggr, cada paso es un acariciar grácilmente la belleza del invierno, todo blanco, los árboles negros y yo corriendo, corriendo vestido completamente de negro:

El Cisne negro que vuela sobre la blancura, oh ¡Vaya! creo que ya lo tengo...

Tómame como Soy


L
lega un día en el que extiendes la mano y nadie te le coje; bienvenido, bienvenido a la vida interior de los otros. A partir de ese día sea quizá cuando te das cuenta de los lejos de todo que has estado viviendo, de cómo la gente, para hablar contigo debe sujetarte de un hilo que llevas atado a los zapatos porqué sinó te vas, te vas, te vas hacia las alturas. Y allí hace frío. Y allí cada menos hay menos aerostáticos.

Desde entonces vagas perdido, esperando algo que no llega y si no vigilas, a morir, al fín. Como si fueras un caballero que en vez de encontrar su castillo, erras. Entonces después de mucho pensar y poco vivir, llegas a la última conclusión; pinchate, reviéntate y cae al suelo hecho un harapo; conviértete en uno de ellos.

Es muy fácil; práctica los largos estados de letancia mental, la inactividad, el deseo, la apetencia carnal, lo dejo para mañana lo que me interrumpe el placer del ahora, tuerce la senda; disfruta viendo y siendo consciente y hasta gustarte como pierdes el tiempo, como gastas tu vida hasta el último súlfuro, hasta que vuelvas a sentir todas esas manos acariciándote, esas lenguas lamiéndote sin que siquiera tengas que extender la mano y decir:

tómame como soy. Porque ya no eres, ahora sólo estás.

Le valse des adieux

"I must bid you farewell, carried by destiny, bound to obey". Hacía tiempo que por aquí no rezaban canciones. Envez de reproducirla la he citado por una razón muy sencilla, la pedante elegancia de la palabra inglesa farewell y el verbo to bid farewell, es cómo decir goodbye pero de una forma mucho más posh. Y no tenemos mucha pochería en el idioma de Cervantes. No almenos para despedirnos, para decirnos Adiós. Hasta Luego.


Algunas personas saben que se me dan muy mal las despedidas, a pesar de que podría estar doctorado en ellas; muchos periódos de mi vida se han visto ya marcados por ellas y por su vaivén, por su repetición en mi vida. No obstante y sin embargo una despedida suele estar acompañada por muchas otras cosas positivas aunque de naturaleza tragico-nostálgica. La despedida en sí es algo bello, del encaje de manos al beso apasionado, pasando por el eterno abrazo de una tormenta emocional con un torrente de sentimientos sin presa ni delta.

Y luego siempre le sigue una llegada, nuevos hello's. Por supuesto, siempre entre un tránsito, se habló en este sitio hace ya un tiempo de lo que es estar en tránsito. Ese no ser, no estar, no hacer que se es se está y se hace cuando se viaja de un punto a otro; las horas muertas que más bien vale pasarlas contemplando una ventanilla y invocar nuestros interiores que mirando una pantalla de unas pocas pulgadas. Y después de las pocas pulgadas llega nuestro destino y los nuevos holas.

Au revoire dijo voltaire.

Eterno resplendor de una mente sin recuerdos

Extracto del Poema de Alexander Pope "Eloisa to Abelard", traducido del inglés

¡Qué feliz es la suerte de la Vestal sin tacha!
El mundo que la olvida, por el mundo olvidada.
¡Eterno resplandor de una mente inmaculada!

Cada plegaria aceptada, cada antojo resignado;

La tarea el descanso, te ocupan los mismos períodos;

"Sueños sumisos que pueden barrer y dejar estela;"

Anhelos construidos, afecciones que nunca fueron,
Lágrimas que delitaban, y suspiros que como olas llegaron al Cielo.
La gracia es su aura con serenos rayos,

Por y para ella florece la perenne rosa del Eden,
Y alas de serafines son despliegan perfumes divinos,
Para y por ella el Esposo prepara su alianza,

Por y para su blanco, virgen hymen cantan,

Al sonido de arpas celestiales ella se desvanece,

Y se derrite en visiones de un día eterno.

Verdades de un Conquistador

Lo que sigue es una traducción del inglés de un breve relato de un gran amigo, Kan, el "Konquistador", cuyo blog sigo religiosamente, podéis ver el original en el siguiente haciendo click aquí.

"¿Cuándo nos hicimos tan mayores?"

Me preguntó mi amigo, viendo la lucha mientras hechaba otro tiro al pitillo.

Yo también hechó otro tiro.

Es un pensamiento horripilante poder recordar "los viejos tiempos", cuando ni siquiera somos viejos, y cuando ni siquera fue hace demasiado. ¿De esto se trata la crisis del primer cuarto de vida?

No puedo disfrutar de las cosas que disfrutaba. No me puedo relajar sabiendo que en algún rincón de mi mente, siempre hay trabajo que hacer. La rutina de los engranajes de la programación y el cálculo debe ser sacudida. La máquinaria necesita que la lubriquen; sí. Si deja de funcionar se oxida. ¿Es el alcohol la solución? No. Ya no lo puede ser más. En la Universidad era el status quo. Fuera de ella es alcoholismo.

Cigarrillo, Sí. Patrones de humo en el aire. Ojalá toda la vida fuera así de abstracta: la habilidad de producir formas de la nada. no, pero la vida no son meros sueños. La vida es dura, calculadora, arenosa. Todo está basado en el empirismo, investigación construida sobre investigación. Eso es lo que es real. Como dijo Sagan
, "vivimos en una sociedad construida exclusivamente sobre la Ciencia y la Tecnología en la que casi nadie sabe nada de Ciencia y Tecnología". ¿Como tener éxito en mi campo? Conocer la Ciencia y la Tecnología. Fácil, la precisión de una máquina.

Pero nosotros no somos máquinas, ¿no es así? ¿Acaso somos dientes de sierra?Así es, nos enseñan a procesar como cajas de silicona. Pero, ¿cómo es posible que aún sienta emociones? ¿Porqué es eso de que necesito algo más visceral? ¿Es nuestra innata capacidad de amar una debilidad? A veces lo parece. Distracciones para nuestras verdaderas metas: miembros productivos de la sociedad. Gotas en el mar de la erudición. Ondulaciones en el oceano del progreso.

Estudiar, resolver, dormir, comer. Estudiar. Resolver. Dormir. Cada ola me lleva más cerca de una indiferencia de acero. Engranajes convirtiéndose en una expansión de tiempo infinita.


... I need to get some sleep.
¿La vida es un error?
¿Los errores son el motor de la vida?
¿Los errores son fruto de la experiencia?
¿La experiencia es un error?
¿El error es la experiencia?
La experiencia es el motor de la vida

Vigilia de una Noche de Invierno

De pequeño, solía quedarme callado ante la gente, escuchando, siempre escuchando, sólo observaba, sólo era ojo y oreja; pues tenía un gran miedo: que se me gastara la saliva. Así es. Temía que se me gastara el agua en la boca y tuviera que dejar de hablar para siempre, así que pensé que lo mejor era gastarsela para cuando había que decir cosas realmente importantes o de interés. Y crecí.

A veces pienso que te persigo, te persigo polifónicamente, policrómicamente, en todas las formas posibles, te persigo con cartas, con mensajes, con correos, con llamadas, llamando a tu puerta, con todos los recuersos no parapsicológicos con los que dispongo para llegar a tí. Y en el camino me voy dejando mis intenciones, mis formas, mis contenidos, al final me convierto en una especie de gato silverstre que sólo persigue y se ha olvidado de que tiene hambre.

Te persigo y si un dia llego a alcanzarte entonces me quedo mudo, no puedo pronunciar ni una sóla palabra y me acuerdo de mí de chiquillo, escuchando a mi madre;

"Hijo mío, haz todo de la forma más noble posible y termina todo, todo lo que empieces, no importa lo que sea; siéntate, contempla y aprende."

Tintas chinas

Cierra los ojos y frunce el ceño. Se inclina sobre el escritorio. Aprieta los puños. Cuando escribía, empuñaba su pluma y manchaba el papél, no dejaba ningún significado escrito, fuera de aquellos que sólo él podía encontrar en todo aquello. Para él, era com si tu estubieras allí detrás de él, respirándole por encima y le extendieras tu brazo, el te tomaba la mano, te la acariciaba (mientras el resto veríamos una pluma empuñada), cogía tu dedo índice, y apretaba tu uña, y una tinta de dudosa naturaleza, hablaba por él, esa boca era suya y las orejas que sentían todo tuyas. Y así funcionaban las cosas.

Escribi-(eron)-ó relatos cortos; hombres de traje gris, ensayaron modernos desamores, resolvieron ecuaciones humanas, tiraron líneas de poemas. Pero a fin de cuentas (oh retocijos de lenguaje); todo eso fue solamente en primera persona del singular. Nunca hubo un plural y

dejaron de funcionar. Noralmente bajo estas condiciones pueden acaescer dos eventos tremendamente diferenciados. Plumas secas; ya no hay recarga. Plumas perdidas; olvidadas en estatnerías imposibles.

Y entonces la hoja sólo ve un ceño fruncido que se muerde el labio (inferior), tuerce el gesto, y no escribe.