La Fábula del Titán del traje gris


Ocurre que en la vida a veces no todo es ir, a veces es venir y otras volver. Esta que cuento es la bonita historia de alguien que vuelve. Dicen que tiempo ha, en tiempos de politeísmo, cuando muchos Dioses aguardaban de un mundo chico y virgen, los titanes vagaban por la tierra. Titanes “los que llevan máscaras blancas”. ¿Cómo ocurrió eso?

En 1791 el clérigo inglés W. Mc Gregor descubrió en la ilmenita de la arena negra de Cornualles el óxido de un nuevo metal; tres años después, el alemán K.H. Klaproth lo descubrió en el rutilo (TiO2) y lo denominó Titanio por el color del óxido (de títanos, tierra blanca)

Los Titanes, eran seres poderosos, hubo un tiempo en que dominaron el viejo mundo (y si no fue así entonces querido lector te equivocas de historia). Se hicieron muy ambiciosos y decidieron declararles la guerra a los Dioses, por ello secuestraron al hijo de Saturno; más tarde se avergonzaron y tan grande fue la vergüenza que se pusieron unas máscaras blancas que les dieron a merecer sus nombres.

El interés por este nuevo metal se interrumpió hasta el 1910, en el que M. Hunter buscando metales para filamentos de lámpara, obtuvo Ti por reducción por Na del Cl4Ti. Es en el año 1925 cuando A.E. Van Arkel obtiene Ti de alta pureza por disociación del yoduro (ese es el método que hoy en día se utiliza para purificarlo). En 1940 W. Kroll publica el procedimiento industrial actual de obtención por reducción por Mg del Cl4Ti.

Su naturaleza ambiciosa les llevó a una hazaña aún mayor; planificaron la invasión del Reino de los Cielos, del Olimpo, los Titanes se habían propuesto la más alta de las proezas.

En cuanto a la existencia de este material en la Tierra, se puede decir que es del 0.9% de la corteza terrestre; lo que significa que es el noveno elemento y el cuarto metal más abundante; de hecho está presente en la mayoría de los minerales, sustituyendo al Si en muchos silicatos, aunque se le parecía tanto que su presencia pasó inadvertida durante muchos años. El problema más importante de este metal es que su extracción no es económica.

Fracasaron en su nueva gesta y como castigo ahora sí impuesto por los dioses, se les renegó a las profundidades de la tierra, y fueron encerrados en el centro de la Tierra.

La aparición del Ti sirvió en un principio para sustituir al Al en las estructuras y chapas de los aviones militares de alta velocidad. Ya en 1952 comenzó a utilizarse en aviones civiles (motores de reacción y estructura) y en el empleo aeroespacial.

Uno de los cohetes pioneros de la NASA no en vano se llamaba Titan. No porqué fuera de Titanio, que no lo era. La gloria estaba reservada a Saturno, y gracias a él el hombre llegó a la Tierra. El mismo hombre que le rescataría de su encierro bajo tierra, lo sacaría a la superficie y con su ayuda, facilitaría al fín a los Titanes la conquista de los cielos.

Todavía hoy el 80% del uso del Ti es aeroespacial.

La Verdad en el Espejo

Recuerdo con cariño una escena de cierta película, de cierto director, Annie Hall, Woody Allen, al principio del film después de que éste nos informe de la rotura con su pareja, empieza el relato de su juventud y todo lo relevante que le ha sucedido y le ha definido como es y no de otro modo. En esas que Woody nos cuenta que ya de pequeño le atraían mujeres de naturaleza extraña, por ello al ver el clásico de Disney, Blancanieves y los Siete Enanitos, él no se veía atraído por Blancanieves, sinó por la madura y malvada Madrastra de la susodicha. Sí, la misma que buscaba la verdad que ella quería en el espejo: "Mirror mirror in the wall who is the beautiest of them all?".

Cuando una persona le recomienda un libro a M. es aún receloso en eso de leerlo, si acaso mide el grado de confianza que le merece tal persona, sospesa sus gustos, las conversaciones que tiene con ella, por supuesto la naturaleza misma de la persona tiene mucho que decir en cuanto a si valdrá o no para él dicha lectura. La cosa cambia si son dos las personas que en un paso muy corto de tiempo le recomiendan el mismo libro, fenómeno extraordinario pero la mar de casual. Muy distinto empieza a ser ya cuando ese número de personas aumenta a un total de tres. En ese caso no hay duda, M. corre, corre, corre, busca, busca, busca, compra, compra, compra, lee, lee y lee. El tres es un gran número.

Ocurrió cierto día en que en un lapso de veinticuatro horas tres personas reconocieron en el rostro de M. ciertos tonos grisáceos, en su andar, en su hablar. Le veían leyendo las manchas de sus zapatillas al andar. M. se veía inmerso en una incercia destructiva que le llevaban a una tristeza y depresión sin precedentes recordables en su persona. Indagaba e indagaba, buscaba una razón por la cual se producía en él tal estado de ánimo, no valía recurrir en tópicos ni ignonimias varias. La verdad sobre el todo se presentó solita en un grasiento garito donde se sirven pizzas, conversando con B. ésta le mostró quien entraba por la puerta: ¿Se estaba M. creando problemas? ¿Estaba harto de ser exitoso? ¿Quería acaparar más atención? ¿Había caido en la trampa de la forma de vida de nuestra depresiva sociedad? M. salió corriendo, corriendo y corriendo, entró en el baño y se puso delante de ella, de la verdad, verdad y verdad. "Espejo, espejo en la pared....". Verdades como espejos.

Tal dia como hoy

Soy malo en general con los números, en eso de recordar números, especialmente cuando hablamos de fechas, en concreto a lo que se refiere a aniversarios, me acuerdo del mío y del de algunos semejantes. Sin embargo hay un día que tengo grabado con fuego en mi memória, el 25 de marzo, día en el que cae el imperio de Mordor de Sauron y el Anillo Único es destruido, asimismo, empieza la Cuarta Edad, la Edad del Hombre.

Dicen por ahí que de vez en cuando aparecen libros que marcan un antes y un después en nuestras vidas novelísticas, (Kundera me ha enseñado a no decir literarias), sin duda alguna en mi caso el primer antes y después fue marcado por la obra de Tolkien. Los que vivieron conmigo esa etapa lo recuerdarán seguramente. De todas las cosas absurdas y graciosas hay una a la que recuerdo con especial cariño. Tenía yo un punto de libro del SDLA, era azul y en él se veía a Frodo, por aquél entonces yo me estaba leyendo el Silmarillion y no paraba de ver una y otra vez el trailer de la película de Las Dos Torres que se avecinaba, me lo compré en Toronto. Este punto de libro llevaba atado con un cordillo un anillo único, lo desaté, me compré una cadena y me lo até al cuello; siempre tuve complejo de Hobbit: pies grandes, estatura baja, vivo en "la comarca" y cuando juego con mis amigos al Monopoly edición SDLA me pido a Frodo. Así que pase a ser conocido como Frodo, por supuesto. El hecho es que llevé este anillo largo tiempo hasta que un dia hice una apuesta con un amigo, si conseguía los amores correspondidos de cierta muchacha, me subiría un dia al atardecer a mi amado monte del "castillo de tona" y desde cierta piedra que a modo de altar a lo Rey León sobresale del monte tiraría el anillo todo escuchando la banda sonora de LCDA. Tal dicho tal hecho. Me subí, en soledad y en soledad arrojé el anillo a mis metafóricos fuegos. Dejé por ese entonces de ser Frodo.

Y debo confesar que hoy en día vivo ya plenamente en la Cuarta Edad. Esos cuentos de Hobbits, Enanos y Elfos han cerrado ya sus ojos. Es hora de que los vean otros.

La edad lírica

Cito, seguramente por última vez textualmente a Kundera:
"Hay, pues, un arte, en este caso la música, que es más lírico que la propia poesía lírica (...) lirismo designa cierta manera de ser (...) el poeta lírico es sólo la más ejemplar encarnación de hombre deslumbrado por su propia alma y por el deseo que sea escuchada.

Desde hace tiempo, la juventud es para mí la edad lírica, o sea la edad en la que el individuo, concentrado casi exclusivamente en si mismo, es incapaz de ver, comprender, enjuiciar lúcidamente el mundo a su alrededor. Si partimos de esta hipótesis (...), el paso de la inmadurez a la madurez es la superación de la actitud lírica (...) el novelista nace sobre las ruinas de su mundo lírico"

El hombre del traje gris, que pronto debe sacarse un sucio calendario y ver que llega el mes de abril, ha madurado. Terminó ya para él la edad lírica. Los poetas han muerto y han nacido los novelistas. Ahora que ya perdió el tren, el hombre del traje gris ve claramente los colores del mundo, ¿cómo? ¿No han oído hablar de la luz al final del tunel? Pues eso, el tren partió (sin él, con otros) y el túnel está despejado. El mundo ya no sólo tiene tonalidades grises sinó que es de colores. Otra forma de ver el mito de la caverna; si ves las sombras es que hay luz.

Oh querido lector, cuantas preguntas, ¿verdad? ¿Quién es el hombre del traje gris? ¿Realmente antes no veía colores? ¿Hácia dónde irá? demasiadas preguntas. Podría yo contarte las historias de sus amores o hacer que se topase con alguna muchacha, con algun rufián y encomendarlo a interminables y emocionantes aventuras. Podría. Pero no, el hombre del traje gris, se detiene, observa el mundo con sus colores, no en vano es primavera, ¿se maravilla? ¿se decepciona? Déjemos eso para él, sólo diré una cosa, él no lo escogió, y no debemos olvidarnos que uno no pierde trenes por voluntad.

Pinturas Oníricas

Llora el alma cuando no escribo. No sé exactamente qué sucede siquiera son mías las palabras que dan comienzo a este post, son de una canción, como no. Sigue así: "aprieta pero no ahogues, hazme sentir tu castigo". Habla de las musas en concreto, "ven y haz lo que quieras conmigo". Me pregunto ¿Para quién escribo?

Así os lo espeto, es que quizá sea por eso, es que quizá sea por eso este silencio, un dia lo comentaba con JorJ: "escribimos para ellas". Podría ser, siempre he sido partidario de tener alguien a quién escribir, por ello nunca he creído en los diaríos, uno tendría en principio el objeto de que lo leyera uno mismo al tiempo, en su defecto que alguien por definir, digamoslo así, alguien improbable, los leyerá. Ambos supuestos me parecen absurdos, en primer lugar, cuando uno escribe, difícil es que le guste lo que escribió al tiempo, más bien al contrario. Por otra parte no se puede escribir a quien no existe, almenos no de forma correcta y deliciosa. Pero oh, me olvidaba del porqué de todo, uno se escribe en cualquier caso, para sí mismo. ¿Acaso no es así?


Esto es más o menos como lo que sucedió cierto día a M. en el cine, al terminar de ver los trailers de las películas venideras fue consciente de que no vería nada mejor en toda la noche, sabía lo que le eseraba, y así fué. Lo que me viene pasando, ya no a M., desde el útlimo post es esto, veo los trailers de mi vida y me gustan más, les tengo más ganas que a la película que me toca vivir dia a día y en algunos meses vista. Y eso es muy triste, sobretodo cuando uno ha pagado seis euros para ver la película. ¡Qué grande y caro es el cine! Y claro por supuesto así no se puede, supongo que en fondo lo que me sucede es lo que a mí personaje.


-¿De dónde vengo? ¿Hacia dónde voy? ¿Se sabe acaso dónde se va?

-Vos venís de allí, vais hacia allá.

-¡Ya recuerdo! Tengo boleto para el tren expreso.

-¡Diantres! ¡Todos se lo habían advertido! C., J., E., ¡todos y cada uno de ellos se lo advirió!

-Pues bien, ¿qué sucede?

-El tren ha partido.


Querida, te echaba de menos.

La vida es puta ironía

Minuto 85 de partido, "el jugador" ausente durante el último més salta al campo de nuevo, recuperado de su lesión. A los cinco minutos se rompe; fin de la carrera deportiva del susodicho. Eso pasa por dos "leimotivs", en primer lugar porqué "a veces la vida es pura ironía", en segundo lugar porqué el jugador después de su grave lesión que le ha impedido jugar incluso desde la fecha en que tenía prevista su reincorporación (15 de febrero), ha salido al campo, lo ha dado todo y se ha roto. Eso es más o menos lo que le puede suceder a uno cuando hace tanto que no escribe: que le crujan los dedos y le caigan las uñas. Esto va a ser difícil.

Vivo una vorájine y doy fe de ello: fíjense en lo que he tardado de escribir. Fíjense en las cenizas a las que ha sido reducida tan primaria necesidad. Da miedo. Durante el último mes he sido testigo de como he dejado de ser inquisitivo con mi entorno, con lo que me rodea, con el devenir. Nada me estimulaba, nada me hacía llorar el alma cuando no escribía. Y justo tuvo que ser una sensación nueva, extraña, triste en un sitio como un aeropuerto dónde volví a ser testigo del milagro: algo vibraba en mi y me humedecía. LLoraba de nuevo el alma. Intento pensar en ese estímulo, intento recordarlo... ¿qué era? He barajado vario títulos para este post, todos muy parecidos a cuál más provocativo, pero ninguno más acertado que con el que finalmente lo he bautizado... "la vida es pura ironía", "la vida es puta y es ironía", "la vida es ironía, puta", "no seas irónica puta", no esa ya no, no me malinterpreten que decirle "puta" a alguien en catalán es cosa muy distinta que en castellano. Sigo sin acordarme de mi estímulo aeroportuario... ¡Por supuesto que me acuerdo! Hablemos de M.


A M. le había ocurrido una desgracia, y tenía prisa. Normalmente el ir con prisa se asocia libremente con el ocurrir de una desgracia y esta vez la cosa hiba en serio, y M. miraba al mundo, esta vez con otros ojos. No es que no le importaran el resto de las personas que cubrían centenares de abecedarios y que se sucedían en su frenético viaje hacia "una parte". No es que para él fueran obstáculos inhertes sin vidas, sin importancia, sin extensión de sus seres, pero así era. No es que le diera asco su actitud hipócrita y sus máscaras, pero así era. No es que quisiera escupir a la cara de los más chulos, de las más altivas, pero así era. No pudo ser y no debió ser. Qué rostro impenetrable el suyo, lleno de ángulos rectos, dureza de mandíbula, pero no pudo ser. Cuando M. había llegado a "una parte" hizo lo que tenía que hacer y al rato, se encontró con esa máxima, que la vida es pura ironía:


M: -¡Oh vaya S.! ¡Cuanto tiempo sin verle!

S: (Dubitativamente) -Mmmmm... oh vaya ¡No le reconocía! ¡Con ese pelo! ¡Con esas gafas! ¡Con esos brazos!

M: -Y sin embargo usted no ha cambiado nada (sigue siendo igual de simpático, gordito y calvito piensa)

S: -Debo confesarle que me parecía usted más atractivo antes. (S. siempre ha tenido mucha pluma) ¿Qué le trae por "una parte" a estas horas de la mañana?

M: -La vida; un abuelo mío, ha fallecido esta misma mañana

S: -Vaya lo siento, sin embargo acaba de nacer mi primer hijo.

M: -¡Felcidades!

S: - ¡No pudo ser!


"Una parte" donde la vida y la muerte hacen trueques y se juegan los duros al siete y medio. Que vigilen, no se les caigan las uñas de tanto rasgarse esas andrajosas vestiduras milenarias. Volví.


Variación sobre Bukowski

Imaginen que por un momento se afeitan todos los hombres del mundo y apilan sus barbas. Sería una imagen terrible la verdad, por supuesto tambien habría algo de sangre. Más o menos de eso se trata: de hacer una pila grande y embadurnarla un con un poco de líquido elemento. Bukowski sabía, creo, creo que ya no sabe y cómo él no se hubiera tomado la molestia de comprobarlo pues yo tampoco lo haré.

Dícese de una vez que había un hombre al que engañaron, una mujer. Le engañó una mujer, puesto que algunas veces después de que se hubiesen acostado e incluso compartido algunas cervezas, la mujer le puso un anillo en una de ellas, el hombre se lo tragó y claro, tuvieron que casarse entre un montón de mierda. Por aquellos entonces el hombre tenía un trabajo, algo difícil e incomprensible si supiesen del hombre que estamos hablando (siquiera yo lo sé, podríamos situarlo en algún barrio neoyorkino en alguna década temprana del siglo XX), pongamos que trabajaba en una fábrica, pongamos que manejaba cajas. La cuestión es que un dia de esos, el hombre empezó a encojer.
El hombre encogía: un día vió que le sobraban tres tallas de pantalón y se le caían los zapatos. No entendió; su mujer seguí haciéndole jugosas comidas y sirviéndole espumosas cervezas todas las noches. Sus compañeros de trabajo sin embargo no parecían darse cuenta y cuando éste se lo comunicó a su mujer, esta tiernamente, le recomendó que se desaciera de esos pensamientos oscuros y absurdos. Sin embargo los días siguieron pasando y él seguí encogiendo, pronto los calcetines les servían de gorro y un día no le dejaron entrar al trabajo por parecer un niño. Y fué entonces cuando sucedió; su mujer lo tomó como mascota. Así fué, su mujer seguía insistiendo en que no le pasaba nada, que eran manías suyas, que él no estaba encogiendo, era más que así estaba más mono. Llegó incluso el día en que tuvo que dejar de tener sexo con su mujer puesto que ésta ya no notaba nada y mucho menos por supuesto: tenía que llegar al orgasmo por sí misma. Y fué entonces cuando sucedió: El hombre dejó de sentirse útil.
A partir de ese momento se le apagó la voluntad, y sucumbió a la de su mujer. Ésta, le trataba como a un muñeco, le ponía ropas absurdas que hacía con sus absurdas tardes aburridas, se lo ponía en el bolso y lo llevaba de paseo (pues el hombre seguía encogiendo). Lo ponía encima de la mesa y le hacía bailar claqué. Le castigaba si no se portaba bien, le cubría a veces de verveza hasta que se convertía en una espécie de hamster bebido. Y así fue pasando el tiempo, nuestro amigo siguió encogiendo. Empezó entonces la mujer a usarlo como objeto sexual y le usaba para masturbarse, así mientrastanto nuestro amigo lo pasaba mal, muy mal, estando muchas veces al punto de ahogarse. Despertando cierto día de ese estado de inconsciencia y con un último regazo de voluntad antes de convertirse definitivamente en un muñeco, después de que su mujer, tendida en la cama, se hubiera ya corrido, él, calado hasta las botas, vislumbró desde las profundidades de su entrepierna lo que se presentaba como una inmensa llanura con un surco en medio, a lo lejos, centenares de metros para él, se vislumbraban dos colinas, coronadas por dos pezones cuales pinos de veinte metros. Encima de una mesa, trecho casi inalcanzable descubrió un pequeño alfiler, para él toda una lanza. Su mujer estaba dormida. Supo entonces que tenía que hacer.
Una hora le costó alcanzar el alfiler y arrastrarlo hasta el pié del cerro que suponían los pechos, se lanzó a la aventura que significaba cruzar el valle que para él formaban, a cada momento parecióle todo más grande y el alfiler más pequeño. Finalmente, alcanzó el punto donde retumbaba con más fuerza el corazón. Alzó el alfier, lo cogió con todas sus fuerzas. Lo apoyo junto a un pecho, remontó un poco de pecho, y con todas sus fuerzas saltó sobre la base del alfiler. Sangre.
Desde entonces nuestro amigo vaga perdido por las calles, primero compartiendo lecho con cucarachas, más tarde con ratas, más tarde con gatos, luego con perros y quien sabe que se hizo entonces de él. No nos importa lo más mínimo, mientras haya sangre, no nos importa.






Jacques y su Amo, de Milan Kundera por Marc Costa


Viernes 25 de abril de 2008 a las 19:00 h (jurado)
Lunes 28 de abril de 2008 a las 18:00 h
Lugar:
Salón de actos de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Aeronáuticos de la UPM. Ciudad Universitaria. Madrid.
Metro:
Línea 6: Ciudad Universitaria. Línea 3: Moncloa

Autobuses:
Líneas 83, 133 (Plaza Cardenal Cisneros), líneas 132, 82, G (Av. Complutense)

LA OBRA
Jacques y su amo es en pocas palabras: la comedia de Milan Kundera, y por supuesto todo lo que esto conlleva. Se trata de tres historias de amor se entrecruzan durante el viaje que emprenden Jaques y su amo: la del amo, la de Jaques y la de Madame de la Pommeraye; tres historias que se entremezclan polifónicamente, donde cada una es, a su vez, variación de la otra, y juntas forman una comedia sobre los problemas existenciales de la pasión amorosa, los celos, la venganza y el destino. Se trata de cómo dice el propio Kundera de “una evidente trasgresión de lo que se llaman las leyes de la construcción dramática”.


En esta muy libre "variación sobre Diderot" en alusión a la obra del mismo; Jaques el Fatalista, Kundera rinde un homenaje al escritor y filósofo francés que le ayudó a sobrevivir en el período de censura y retirada de sus obras en su natal República Checa y por extensión en todo el mundo soviético. Además Kundera consigue en una temprana etapa de su carrera condensar en su única comedia, todo su particular universo está salpicado en los diálogos que mantienen los personajes principales; portavoces del pensamiento de Kundera.


¿Qué son nuestras vidas sino variaciones de otras ya vividas? ¿Se sabe acaso dónde se va? ¿Está todo el provenir escrito allá arriba? y en su caso ¿fue un buen poeta el que lo escribió? Jacques y su amo y el grupo de teatro emprendemos un camino lleno de preguntas y… ¡ya se sabe adónde tienes que ir para encontrarles respuesta!


EL AUTOR
Milan Kundera “La persona que pierde su intimidad lo pierde todo.” Dice en una de sus citas más famosas, de hecho en las reseñas biográficas de sus libros en francés se resume en dos frases: “Milan Kundera nació en Checoslovaquia. El 1975 se instaló en Francia.”. Dicho esto aclarar: Milan Kundera controla escrupulosamente cualquier información acerca de su vida privada, no concede entrevistas si no son por escrito y no acudió a la entrega del último premio que le fue concedido, el Premio Nacional Checo de Literatura en 2007. Sin embargo, le sobran los motivos: su principal obra La insoportable levedad del ser se publica por primera vez en su país natal en 2006 siendo un éxito instantáneo y sin precedentes, eso sí, 22 años después de ser editado en Paris.


Dicho esto y con ánimo de traicionar su testamento veamos que es de su vida. Milan Kundera es un escritor y ensayista nacido el 1 de abril de 1929 en Brno, República Checa. Hijo de Ludvík Kundera, alumno del compositor Leos Janacek musicólogo y pianista, Milan aprendió ya de pequeño a tocar el piano estudió musicología hecho que influiría fuertemente en sus novelas. Se formó en el seno de una familia culta de clase media y estudió literatura y estética que cambiaría más tarde por la Academia de Cine dónde más tarde sería profesor de literatura universal. Kundera jamás vivió la democracia en su país natal, de dónde pasaron de estar ocupados por el tercer Reich al comunismo siendo finalmente invadidos por la Unión Soviética. Kundera fue miembro del partido comunista del que expulsaron dos veces hasta que su obra, pasada y futura, fue prohibida y borrada de las letras checoslovacas. Durante ese período escribe el manuscrito de la comedia Jaques y su amo; y clandestinamente lo envía a París, dónde se estrena. Finalmente el 1975 se traslada a París con su mujer, renegando desde ese momento a su patria natal, dejando de escribir en checo y firmando sus obras en francés. Es entonces en 1984 cuando encumbra su obra con la publicación de su principal obra, a La insoportable levedad del ser, importante referente a la hora de intentar comprender la disidencia vivida en la Europa del Este durante la Guerra que tres años después haría su salto al cine con aceptable éxito de la mano de Philip Kaufman.


Sus novelas guardan un estilo propio que mezcla el realismo psicológico con disquisiciones filosóficas está inspirado en gran medida con la novelas de Musil y la narrativa nietzscheana. Entre ellas destacan la mencionada Insoportable levedad del ser, La inmortalidad, La despedida, El libro de la risa y el olvido, La Broma y por supuesto, la comedia que nos ocupa.


REPARTO
JACQUES: José Luís Díaz Palencia
AMO:Marc Costa i Sitjà
LA POSADERA: Ana hernández Vila
SAINT-OUEN: Liu Yin Yu
MARQUÉS: Pablo Campo Andrés
DIANTRE HIJO :David Fernández de Pedro
DIANTRE PADRE: Gonzalo Marcos Abad
JUSTINE: Marta Vázquez González
LA MADRE: Ana Secundino Cedrón
LA HIJA: Diana Páez Molina
EL COMISARIO y EL JUEZ: Fernando Sacristán Asenjo
AGATHE: Ana Casanova Gómez


EQUIPO TÉCNICO
DIRECCIÓN: Marc Costa i Sitjà
LUCES: Pablo Campo Andrés
SONIDO: Mercè Vintró Ricard, Marc Costa i Sitjà, José Luís Díaz Palencia
ESCENOGRAFÍA: Pablo Campo Andrés, Liu Yin Yu, Marc Costa i Sitjà
VESTUARÍO: Paula López-Catalá Muñoz
COLABORADORES: Joan Bruno Rodríguez Pastor, Carlos González Comella, Grupo de Teatro Dédalo


Les remito ahora a un post; Se Abre el Telón http://marcsit.blogspot.com/2007/12/se-abre-el-teln.html ,la idea se tornó en realidad

El hundimiento

(Fotografía cedida por Eduard Castany, cuyo nuevo post en el blog me parece fantástico, distinto pero siempre des de un enfoque demasiado analítico)

El Ibex vuelve a caer más de un 4%

20MINUTOS.ES. 23.01.2008 - 19:23h

  • Cierra la sesión con unas pérdidas del 4,56%.
  • Empujado por la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de no rebajar los tipos de interés en la zona euro.
  • Las bolsas europeas siguieron esta misma tendencia.

350.000 palestinos huyen a Egipto a través de agujeros en el muro fronterizo


20MINUTOS.ES / AGENCIAS. 23.01.2008 - 16:48h

  • Los agujeros han sido abiertos por varias explosiones.
  • Entre los responsables de la destrucción del muro podría haber miembros de Hamás.
  • Uno de los huidos ha declarado que está "cansado del bloqueo y de la violencia que hay en Gaza".

Le roban de nuevo el IPOD a Marc Costa

marcsit.blogspot.com / Fuente propia 23.01.2008 20:13h

  • Esta vez se trata del modelo de 80Gbytes recién adquirido
  • El responsable parece haber actuado premeditadamente entre las clases de Metalotecnia y Motores Alternativos
  • Marc no ha querido hacer declaraciones. Se baraja la posibilidad de denuncia y cubrimiento de seguro de hogar