sábado 20 de junio de 2009

Lo mejor de los días

Cuando no hay Tour Eiffel a contemplar,
absente el vin rouge en el paladar.
Cuando poco más que imagenes
puedo recordar
*
Lo mejor de los días,
los días que no podrían mejorar,
la mejor de las noches,
las noches para nunca olvidar.
*
Llegada la hora cuando las noches encuentran los días,
crepusculos en llamas vacíos de sombras
de tu rostro por perfilar.
*
La mejor de las sonrisas,
sonrisas que me hiciste pintar.
El mejor de los besos,
el beso que nos aprendimos a dar.
*
Y de todas las vidas por vivir
de las vividas me quedo con la que
pase contigo en el umbral
**

jueves 18 de junio de 2009

Tortuga que mira Reflejo

Revista que mira Turista, Turista que mira Carrito, Carrito que mira Cabina, Cabina que mira Piloto, Piloto que mira Tormenta, Tormenta que mira Nube, Nube que mira Gota, Gota que mira Paraguas, Paraguas que mira Farola, Farola que mira Ventana que mira Persiana, Persiana que mira Antena, Antena que mira Paloma, Palmoa que vuela.

Vuelo que llega a Fulana, Fulana que espanta a Paloma, Mengana que mira Naranja, Naranja que mira a Libro, Libro que mira a Tapa, Tapa que mira a Foto, Foto que es cubierta por Mano, Mano que es Articulada, Articulada que es Cañita, Cañita que mira hielito, hielito que mira refresco, refresco que mira Cigarrillo, Cigarrillo que mira Reloj, Reloj que mira Gafas, Gafas que vuelven a Casa, Casa que mira a Umbral, Umbral que mira Zapatilla.

Zapatilla que sube escalera, y mira Puerta, Puerta que mira Pecera, Pecera que mira Tortuga, Tortuga que se relfeja en Ventana, Ventana que refleja lector, lector que se duerme sobre teclado, teclas que miran pantalla, pantalla que muestra lecturas, lecturas que en sueños resuenan.

miércoles 17 de junio de 2009

Tenemos una Situación

Se ha gastado el reflejo. Lo que una vez fue un espejo hoy es ópalo opaco, un lago cubierto de lotos negros, un cristal ahumado. Ya no me reflejo en tus ojos. Pero eso no es lo peor; peor es haber descubierto la situación. Pero es ser consciente de que sólo andaba yo buscándome, buscome y encontrome. Encotré tus ojos y pensando que estaba ante una simetría invertida de mí mismo, resultó que era yo mismo el que se reflejaba.

Sí ya lo has destrozado ¿Qué más quieres de mí?


Mis labios se mueven pero pareces no cruzar el puente entre ellos y tus oidos. Es posible que no se me descubra un hilo de voz, se me huelan las palabras. Es posible que roto el espejo.

El sueño haya terminado.

Muerto el reflejo; vida inaniciada, despesperanzas extendidas por toda la espina dorsal; de yema de dedo a química en el cerebro, conscientes que no deja de acercarse el día que nunca llegará, que las líneas terminan en el infinito dónde la-noche-encuentra-el-día-que-llega y mi camino es recto. Que me esperan allí en un arbol Vladimir y Estragón, que sí, que yo también formo parte del juego, en el que las-reglas-están-para-morir. En el que vivo en la vía Revolucionaria, número 123.

Suena el timbre de la puerte "voy yo querida", abro la puerta

"buenas tardes amigo.
Adelante
Aquí te sentirás cómo en casa"

lunes 15 de junio de 2009

Cuadratura del Círculo


1.
desnudome, desnudote
2.
Enseñome lo que sos, mujer
3.
Deshojando todas las margaritas
4.
Condenados fuimos por homicidio, al Deseo
5.
Entendiendo de nuevo el significado de palábras estáticas: odio-te, celos-de, quiere-me
6.
Salvámonos por la noche si dar cabida al susurro, a la palabra, sin dar cabida a una mota de vida
7.
Nos perdimos en las compicaciones de la localización de los muebles de tu cabeza. Hubo bajas en el traslado; viniendo a demostrar que el destino existe.
8.
Por no decir que la vida es injusta, nos declaramos culpabes y por ello nos abandonamos al frío humedo de los recuerdos terminando con todo aquello que pudo-no-ser.
9.
Cuál Maggrite nos cubrimos las cabezas de esparto y nos besamos, nos desnudamos e intentamos que nuestros cuerpos lo intentaran yo hablando griego y tu latín, rosa, rosae, rosa, maleta, equipaje, roja.
10.
más que nada más que a nadie más que al dia más que a la noche más que al mar más que a a la tierra más que al cielo más que al abismo mas que a la cumbre más que al amanecer más que al rocío más que al mediodía más que al ocaso más que a la vida. Más que a todo; es a tí a quién espero.

domingo 14 de junio de 2009

Tensión Líquida


Hola
, ¿hay alguien ahí dentro?

Fundamentalmente atrapado, atrapado de fundamento. Conservado en formol, formalmente en conserva. Encefalograma plano, planície encefálica. Mirada desenfocada, focalizado sin miramentos. Tan sólo capaz de buscar la coherencia entre tecla-y-tecla, buscando el enlace-significado para argumentar a lo largo de los puntos. las comas, que no todo está perdido. Que nunca se ha ganado nada y que si juego hubiere, las reglas son claras:


al final vas y te mueres.

Adiós,
no hay nadie ahí fuera.

jueves 11 de junio de 2009

Principio de Licantropía

Penetra en la habitación el claro de luna. Luna llena a la que estoy llamado a no poder mirar nunca más directo luna a ojo. Mis gafas de miope estigmatizado, me la desenfocan con su propia luminosidad. La ausencia de ellas me la tornan una vulgar mancha.

Ninguna lente es capaz de sustituir al ojo desnudo, a un ojo que se desnuda ante los encantos, ante la éterea mirada de la Luna. Es inevitable, por si alguna de esas noches en vela se me olvida girar mi párpado invisible hacia ella, la luna me la recuerda. Quizá su rostro estñe grabado en la cara oculta de la Luna. Quizá su rostro se ilumine con la Luna nueva.

Todo empezó en un eclipse.

Hay Luna llena, me dices.

No es así, estaba eclipsada.

Y des de ese día yo, por tí.

Principio de Licantropía.

Empuño entonces algo con lo que escribir, algo sobre lo que escribir, alumbrado por la oscuridad eyaculo un tren de pensamientos sin dejar de mirar el negro entre mis ojos y el papél, oscuridad. Corrida de palabras. Papel mojado. Letras rabiosas, palabras peludas, frases con garras, párrafos con fauces, pàginas aullantes, un texto feroz.

A la mañana siguiente precpitadas contra el suelo, recién secadas de su baba rabiosa, las palabras una tras otra yacen, desalman, indefensan. Incapaces de entenderse, la luz del día las devuelve a su forma primordial, palabras, sólo palabras. Palabra humana.

martes 26 de mayo de 2009

Deus ex machina

Se dice de cuando el ambiente es cálido, la noche entrada. Se dice de cuando el cielo está nublado, el aire en calma. Se dice de la calma antes de la tormenta. Se dice de alguien que escribe, por hacerle pesar en el papél un conjunto de palabras importantes, ordenadas para producir un efecto no trivial sobre un lector especial. Se dice de quién mira por esa ventana que descarga en el mundo, de unas luces que parpadeántes una tras otra cada vez más ¡incesantes! pueblan el horizonte. Se dice de cómo se ioniza el aire, de cómo a modo de giro en el guión meteorológico una corriente. Se dice de cómo sacude el mundo interior abierto a través de cualquier ventana. Acariciando atrapasueños imaginarios tintineantes. Se dice que la tormenta se acerca, se dice de la lluvia que cae, toc-toqueando, llamando ahora tímida otrora atrevida a través de la ventana, del tejado, de las paredes, se dice sin gritar como sacude los árboles, cómo remoja el viento, cómo se ilumina pasmósicamente la noche, cómo se hace obvio el secreto de la oscuridad: que no existe cómo tal sinó como ausencia de dicese luz. Se dice de la mano que sacude las hojas que a modo de velas bailan errantes entre meteoros acuosos, se dice del caos climático, de la corrida en la cara de la naturaleza. Se dice de la tormenta, aquella de la que

se dice de cuando un elemento ajeno resuelve la situación. Deus ex machina.


Homo Bulla

Interfase entre dos medios, semitransparente, esfèrica, perfecta, milagroso equilibrio entre la presión del mundo exterior y la presión de un mundo interior, ayudada por la tensión interna que le permite prevalecer por sí misma. Multicolor, reflejantemente transparente, un poco hacia fuera, otro poco hacia dentro. Frágilmuy frágil, basta con la punta de cualquier cosa redundantemente punzante para terminar con ella. Así es la vida misma; como una burbuja.

Homo Bulla, el hombre es una burbuja, la vida es efímera, la vida es fràgil, delicada.

"¿qué provecho tiene toda la labor bajo el sol de un hombre bajo? ...No hay recuerdos para lo temprano ... y más allà, todo es vanidad y vejación del espíritu"

Humana vana, las cosas humanas son inutiles, las dos figuras en lo alto son dos filosofos griegos, Democrito y Heraclito, el primero siempre dibujado riendo y el segundo llorando: los dos por el mismo motivo, la futilidad de la humanidad. Apuntan la burbuja que tambien representa al mundo. Se trata del simbolo de la vanidad.

Instrumentos de musica que nos recuerdan la musica que se desvanece, las flores que nos recuerdan que un dia pereceran, la vida que un dia se terminara, el niño crecera, envejecera y perecerá también.

Vanitas, vanitum et omnia vanitas,
vanidad de vanidades, todo es vanidad

sábado 23 de mayo de 2009

Autorretrato con un hermano imaginario: Tren de pensamientos.


I.


No sé cuánto va a durar, ni siquera si son estas las palabras para empezar esta historia. Pero toda historia debe empezar de alguna forma, y esta en el fondo no es más que otra de las infintas que se presentan. Tampoco podriamos encontrar nada distinto en una habitación cualquiera, las hay en todas las casas, que tienen todas las personas. Quienquiera que concebiera no se esforzó.

Una habitación, cuatro paredes, suelo y techo. Las cortinas están bajadas, y son grises, las ventanas son grandes pero cerradas. El suelo es también de una madera grisácea; las paredes de color ocre apagado. Hay un escritorio, vacío. Dos armarios cubren toda una pared, de madera de roble, altos como un hombre, apoyados como dos ataúdes; también hay una estantería, hay algunos libros. No es de menospreciar el hecho de que todo está muy limpio, ascépticamente limpio. Hay una cama también, en una esquina, una cama ridícula en comparación con la habitación. Que ridicula a una figura que duerme en ella. Hasta ahora.

El hombre se despierta, no hay alarma que lo provoque ni sueño que lo preludie, es un despertar por estar cansado de dormir, y así es, se siente completamente destrozado. La cabeza le oprime ondulatoriamente, abre los ojos. Sin saber si ha dormido mucho o poco: Allí está la habitación descrita. Allí está la confusión por describir.

¿Dónde está? ¿Qué hora es? ¿Qué día es? ¿Qué hizo ayer?, todo un seguido de preguntas cristalizan en su cabeza y terminan oprimiéndole el pecho; punzantes palabras solidificadas ¿Quién es?

A pesar de que deberíamos ser nosotros los que invocaran esas preguntas no es así. No sabe. No recuerda. No entiende, sobretodo no entiende. Este tren de pensamientos provocan en el que se levante repentinamente, espasmósicamente. Pero sólo una ténue luz baña la habitación. No tiene la más remota idea de qué hace, cuál es este sitio en el que está y para él no existe cualquier cosa parecida a un ayer o a un recuerdo. Sin embargo se siente vacíos de ellos, cómo si alguna vez los hubiera tenido, su ansia crece aún más. A tienas encuentra el interruptor, y se ilumina la descripción. Lo vacía que se encuetra su mente le provoca una terrible ansediad, que no entiende, lo más real que siente en este momento. Y precisamente esa ansiedad es lo primero que se instala en su mente, en su memoria; una ansiedad totalmente hueca, totalmente esencial, esencialmente ansiedad pura. Cierra los ojos y busca en su mente; oscuridad.

Lleva puesto lo que parece un pijama, él mismo parece entenderlo, esto es un pijama, se lleva para dormir. No puede ser tan grave entonces su situación. Lo primero es localizar la puerta intentar abrirla. Se dirige descalzo hacia ella. Y ella no ofrece resistencia. Se abre.

II.

Un bosque. Algún momento de una tarde avanzada, de primavera parece. La hierba debajo de sus pies está humeda, es verde, frondosa y recubre un rectángulo acotado alrededor de la cabaña, delimitada por una verja de arbustos. La pequeña cabaña es un claro en un bosque al parecer muy frondoso, se gira. Descubre que la habitación es a su vez todo cuánto esta cabaña posee. Un pequeño camino conduce de la entrada de la cabaña al sendero del bosque. En la entrada hay un buzón, un buzón rojo como ese común en las películas americanas. Se acerca a este. Pero al acercar sus manos a la pequeña obertura para desmenuzar su contenido se detiene; hay un cartel al otro lado del sendero del bosque.

Sneppenweg

Crecen las llamas oscuras que queman en su interior; no entiende. No comprende. No hay segnificado en ese seguido de letras. Pero están las letras, las entiende, cada una de ellas le resuenan en la cabeza y lentamente cómo fuegos fatuos bailan en su cabeza; pero se desvanecen. Abre el buzón, hay una carta. Un sobre rectangular, está húmedo. Lo examina, no tiene dirección: ha sido entregado directamente en el buzón, gira el sobre.

Linkebeekseedref, 42
1640-B

viernes 22 de mayo de 2009

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cambio