Gracias a Kafka

Subiendo las escaleras me encontré con una cucaracha. Estaba confinada en un espacio rectangular de menos de veinte centímetros de ancho y treinta de largo: un peldaño. Pasé rápidamente lamentándome de los motivos que habían llevado a esa cucaracha a estar allí, motivos que probablemente estaban estrechamente relacionados con la higiene del lugar. Más lamentable resulta si ese lugar son las escaleras que suben a tu hogar. La verdad es que ante mi sorpresa ignoré la presencia del insecto y seguí mi camino escaleras arriba.

Unas horas más tardé me encontré de nuevo subiendo las mismas escaleras y me encontré de nuevo a la cucaracha confinada en ese pequeño espacio. Al haber pasado unas horas mi curiosidad se incrementó y me detuve. La pobre cucaracha no esperaba mi reacción así que ésta se puso nerviosa torpemente; se movía errante de un lado al otro del peldaño. Pero la pobre estaba tristemente confinada: incapaz de bajar un peldaño, incapaz de escalar otro. A nuestros ojos, un abismo infranqueable y un castillo inexpugnable respectivamente. De nuevo negando por segunda vez en el día mi naturaleza ignoré a la cucaracha y decidí dejar que siguiera viviendo su vida de cucaracha, puesto que en este caso el destino más probable de la cucaracha al cruzarse con cualquier otra persona del vecindario hubiera sido la de muerte por aplastamiento y esparcimiento masivo de sus vísceras.

Pero gracias a Kafka la cucaracha confinada ese día se mantuvo con vida. Gracias a la toma de conciencia que resulta suponer que en un mundo dónde las palabras fueran más pesadas esa cucaracha podría encerrar el cuerpo de una persona olvidada por su família y por sus amigos alguién que porqué no, hubiera intentado sumergirse en un mar de sí mismo y en las profunidades de un abismo insondable hubiera quedado preso de su escafandra.

7 comentarios:

Bumblebee dijo...

Hola!!

Voy a (espero no molestar) darte unos consejos a la hora de escribir. No es que yo sepa escribir, pero hay una serie de reglas base:

1) No hacer faltas de ortografía. Acentos donde no debería, por ejemplo un "porqué" (cosa que no existe) en vez de "por qué". Un "dónde" donde conviene un "donde". Esto es importante, muy importante.

2) Abuso del uso de adjetivos. La redundancia sólo en los aviones, por favor. El abuso de calificativos hace que un texto se vuelva tirante y prepotente.

3) Uso de palabras de más de tres sílabas. Suena muy mal utilizar palabras "rimbombantes" o largas para decir algo que se puede decir en palabras cortas, sencillas y para toda la familia. Y más cuando no se domina el significado pleno de las palabras más largas (no sé si es tu caso...)

4) Para escribir algo, hay que tener algo que escribir. Es importante que la historia tenga un principio y un final, o al menos se intente crear algo que dé la sensación de comienzo y final (abierto o cerrado). Si son reflexiones, que queden como tal. A veces tengo la sensación de que las palabras son demasiado complejas para lo que quieres decir, impulsado por un deseo de grandilocuencia que no llegas a alcanzar. A cosas sencillas, palabras sencillas.

5) No intentes imitar, o mejor dicho, intenta no imitar. Sino, nunca sabrás cómo escribes. Deja de actuar.

Suerte!!

Annouk dijo...

Tan bo com sempre! ;)

marcsit dijo...

@Annouk, merci però com sempre tampoc tot pot ser tan bó sempre :P.

@Bumblebee. Mira sinceramente, no te voy a hacer ni caso. No te lo tomes a mal (lo mismo digo, espero no moletar), pero es que parece que no lo entiendas. Esto es un blog personal ante todo, así que todo es personal. Lo de las faltas de ortografía es efectivamente algo personal. Personal porque dá la casualidad de que soy catalán y sí nos cuesta, y también: no tengo tiempo.

Segundo tema el abuso de adjetivos: cuestión de estilos, punto final. Si el texto se vuelve tirante y prepotente, se lo volverá para tí puesto que eres tu el que lo ve así. Así que de veras te lo digo: eres tu el que me percibe de ese modo no yo el que lo soy. Y si no te gusta la gente que parece tirante y prepotente... pues ya sabes, quizá no valga la pena leer a alguien como yo.

Tercero el uso de palabras "rimbombantes" lo mismo te digo: estilo y en cuanto al mal uso encantado de que me verses en ellas.

Y cuarto, FALSO, según mi forma de ver "esto", para escribir algo SÓLO hay que QUERER escribir. En la sección "Sobre lo escrito" me refiero a ello. Aquí no escribo historias, es decir: escribo alguna de vez en cuando, para ello tienes las etiquetas. En cuanto a deseos de grandilocuencia, lo mismo te digo, si te da rabia la forma en la que escribo porque soy un pedante o algo parecido: no leas. A cosas sencillas, las palabras que me den la gana.

Y cinco, de nuevo no me digas lo que tengo que hacer xD ¿entiendes? Yo no imito a nadie, me dejo influenciar que no es para nada, lo mismo. No se puede dejar de actuar, no me digas aquí en este sitio que deje de actuar hombre. En serio no me lo digas, y mucho menos... si no me dices quién eres ¿Etiendes lo que quiero decir? Precisamente por este motivo dejé de permitir comentarios anónimos, me gustaría ver si hubieras escrito esto teniendo que "revelar" tu identidad.

Una última reflexión... como has visto me ha sentado muy mal tu comentario. Me parece totalmente fuera de lugar puesto que yo no escribo según las reglas de ningún juego, como puedes ver a duras penas respeto a la ortografía o la gramática. Si quisiera ser un autor de grandes historias etc etc etc no estaría escribiendo aquí como un necio. Así que por favor: déjame escribir de la forma en la que me de la gana, con las palabras que me den la gana, sobre lo que me de la gana y estimulando a quien quiera leerme. Si has venido buscando literatura de la güena güena, for favor deja este sitio y ve a la Casa del Libro.

Salud.

Annouk dijo...

Aquest comentari no és bo, és boníssim ;) i si no t'arriba a molestar m'hauria cregut que no ets d'aquest planeta :D

marcsit dijo...

M'encataria que respongues, pero no ho fara. Ni de conya vaja.

Bumblebee dijo...

Hola!!

Bueno, bueno, bueno... un comentario en el que se hace un crítica constructiva (él único!!), el único en el que no se te dice lo bueno que eres, el único que no satisface tu "alter ego", y te lo tomas tan a pecho que primero dices que no vas a contestarme y luego me respondes con una contestación más larga que el propio post. Es, cuanto menos, curioso.

Por otra parte, dices que no voy a contestar, ¿por qué no?¿tengo miedo?¿debo tenerlo? xD

Mi crítica era constructiva, en ningún momento he ido en contra de tu persona, sólo he valorado tus textos. Habrá críticas a favor, en contra, pero hay que aceptarlas todas. Entiendo que cada uno tenga su estilo, y lo respeto, pero no por ello estoy privado de decir lo que pienso con buenas maneras.

¿Quien soy? ¿Qué más da? He encontrado el blog por ahí, y no he dicho que te conozca. No me he metido contigo, sino con lo que has escrito. Te he dicho que no actúes, por aquello de no imitar, que tú mismo dices en "sobre lo escrito": "Sin querer a veces me parece que imite a quién leo".

En el momento publicas algo de cara al público, te expones a las críticas. Si fuese algo íntimo no lo pondrías en la red. Es personal, pero no íntimo. Si te hubiese dicho algo así como "genial, expléndido, increíble" todo estaría bien, no? Si no quieres exponerte a que cualquiera entre por aquí, lo que puedes hacer es capar el blog para que sólo lo lea quien tú quieras.

En ningún momento te he insultado, ni faltado al respeto; si lo he hecho te pido perdón expresamente.

Escribe, como tú dices, como te venga en gana, y yo seguiré diciendo lo que pienso, siempre desde el respeto y buena educación.

Lo mismo te digo, si no quieres leer comentarios, quita la opción de poder comentar las entradas. Pero entonces tampoco te dirán lo bueno que eres. Tú decides.

Suerte!!

servarsilenci dijo...

Pensaba ingénuamente que los de la Academia ya habían admitido que el lenguaje, si algo tiene, es que desborda de sentido, que es fluido y que la última cosa que el ser humano puede aspirar es a poder encasillar la realidad en cubos de vidrio transparente.
Como bien dices, eres una mosca, una mosca del mercado, venenosa, de aquellas que cree en la Verdad, las que sus almas exangües sangre codician.