Autorretrato con un hermano imaginario: Tren de pensamientos.


I.


No sé cuánto va a durar, ni siquera si son estas las palabras para empezar esta historia. Pero toda historia debe empezar de alguna forma, y esta en el fondo no es más que otra de las infintas que se presentan. Tampoco podriamos encontrar nada distinto en una habitación cualquiera, las hay en todas las casas, que tienen todas las personas. Quienquiera que concebiera no se esforzó.

Una habitación, cuatro paredes, suelo y techo. Las cortinas están bajadas, y son grises, las ventanas son grandes pero cerradas. El suelo es también de una madera grisácea; las paredes de color ocre apagado. Hay un escritorio, vacío. Dos armarios cubren toda una pared, de madera de roble, altos como un hombre, apoyados como dos ataúdes; también hay una estantería, hay algunos libros. No es de menospreciar el hecho de que todo está muy limpio, ascépticamente limpio. Hay una cama también, en una esquina, una cama ridícula en comparación con la habitación. Que ridicula a una figura que duerme en ella. Hasta ahora.

El hombre se despierta, no hay alarma que lo provoque ni sueño que lo preludie, es un despertar por estar cansado de dormir, y así es, se siente completamente destrozado. La cabeza le oprime ondulatoriamente, abre los ojos. Sin saber si ha dormido mucho o poco: Allí está la habitación descrita. Allí está la confusión por describir.

¿Dónde está? ¿Qué hora es? ¿Qué día es? ¿Qué hizo ayer?, todo un seguido de preguntas cristalizan en su cabeza y terminan oprimiéndole el pecho; punzantes palabras solidificadas ¿Quién es?

A pesar de que deberíamos ser nosotros los que invocaran esas preguntas no es así. No sabe. No recuerda. No entiende, sobretodo no entiende. Este tren de pensamientos provocan en el que se levante repentinamente, espasmósicamente. Pero sólo una ténue luz baña la habitación. No tiene la más remota idea de qué hace, cuál es este sitio en el que está y para él no existe cualquier cosa parecida a un ayer o a un recuerdo. Sin embargo se siente vacíos de ellos, cómo si alguna vez los hubiera tenido, su ansia crece aún más. A tienas encuentra el interruptor, y se ilumina la descripción. Lo vacía que se encuetra su mente le provoca una terrible ansediad, que no entiende, lo más real que siente en este momento. Y precisamente esa ansiedad es lo primero que se instala en su mente, en su memoria; una ansiedad totalmente hueca, totalmente esencial, esencialmente ansiedad pura. Cierra los ojos y busca en su mente; oscuridad.

Lleva puesto lo que parece un pijama, él mismo parece entenderlo, esto es un pijama, se lleva para dormir. No puede ser tan grave entonces su situación. Lo primero es localizar la puerta intentar abrirla. Se dirige descalzo hacia ella. Y ella no ofrece resistencia. Se abre.

II.

Un bosque. Algún momento de una tarde avanzada, de primavera parece. La hierba debajo de sus pies está humeda, es verde, frondosa y recubre un rectángulo acotado alrededor de la cabaña, delimitada por una verja de arbustos. La pequeña cabaña es un claro en un bosque al parecer muy frondoso, se gira. Descubre que la habitación es a su vez todo cuánto esta cabaña posee. Un pequeño camino conduce de la entrada de la cabaña al sendero del bosque. En la entrada hay un buzón, un buzón rojo como ese común en las películas americanas. Se acerca a este. Pero al acercar sus manos a la pequeña obertura para desmenuzar su contenido se detiene; hay un cartel al otro lado del sendero del bosque.

Sneppenweg

Crecen las llamas oscuras que queman en su interior; no entiende. No comprende. No hay segnificado en ese seguido de letras. Pero están las letras, las entiende, cada una de ellas le resuenan en la cabeza y lentamente cómo fuegos fatuos bailan en su cabeza; pero se desvanecen. Abre el buzón, hay una carta. Un sobre rectangular, está húmedo. Lo examina, no tiene dirección: ha sido entregado directamente en el buzón, gira el sobre.

Linkebeekseedref, 42
1640-B

2 comentarios:

poli ! dijo...

a falta de tiempo.. he tenido qe ponerme al dia con tus escritos.. con respecto al sueño repetitivo yo tenia entendido qe el caerce los dientees significaba muerte de un ser lejano, pero allá tu. todo eso depende de lo qe signifiqe para ti perder un diende..

¿el post del 20 de mayo tiene mas sentido alrevés? o estoy enloqueciendo mas ?

saludos (:

Marc Costa i Sitjà dijo...

Poli, te echaba de menos. Lo del sueño, cuanto más piense en él más recurrente se hará la verdad. Pero me quedó con la interpretación de no querer enfrentar-me a alguien en la vida, lo de perder a alguien supongo que también, tengo miedo de perder a alguien, claro que eso no significa que vaya a morir. La vida es mucho más sutil que eso.

el post que lleva como nombre 3, efectivamente; tienes toda la razón del mundo, eso lo hace un poco más elegante pero... salió solito, todo solito.

Saludos.