Conjugar el verbo amar

A veces pienso que este blog es una espécie de tablón donde desclasifico documentos clasificados antaño, después de la trilogia de la niebla y el poema papasseitiano, lo que sigue es un poema de amor, con un sentido ya perdido y lejano en el tiempo.

Conjugar el verbo amar

¿Me pregunta usted por qué?

Porque ella que me enseñó

El verbo amar

Su olor de azahar

El olor ya viciado

Su aliento de rosas

El aliento ya saturado

Su sabor de miel de jazmín

El sabor ya tornado amargo

Sus senos de magnolias

Las magnolias ya marchitadas

Y esos jadeos impetuosos

Y ese moverse preciso y apasionado

Y esa piel suave, sudada, erizada

Y esos ojos perdidos en laberintos de placer

...aullidos sin pentagrama

...vaivenes apagados, arrítmicos

...carne sudada, pegajosa, amarga

...cuencos bizcos, inexpresivos

Dejemos los recuerdos en esa cajita,

Entre mi almoada y mi soledad,

Jazmines, rosas, magnolias,azahares

Oh pétalos, deshojaros y dejadme

Andar sobre vuestro manto

Dejad que os pise, que bajo hay nieve

Y es fría y quema.

¿Qué ella me enseñó el verbo amar?

También me dio nociones de odiar,

y me inició en eso de recordar,

y me susurró la palabra envidiar,

pero sólo un verbo me enseñó a conjugar

el verbo amar.

Yo amé,

A magnolias, pétalos, hojas y rosas

Yo amo,

Al manto,la soledad del campo estepario

Yo amaré

A lo que ahora es semilla,

Oh mirad, ya germina.

Dejemos los recuerdos en esa cajita,

Entre mi almoada y mi soledad,

Cerremos con llave,

Esa puerta que dejamos abierta

Miremos a nuestros jardines

Y a esas flores que crecerán

Enseñémosles a conjugar

el verbo amar.

Tu amaste

tu amas

tu amarás.


1 comentario:

Alfonso dijo...

La dificultad de leer poesía.

Me gustaría leer poesía. Me gustaría disfrutar con la poesía. Pero para leer poesía hace falta una tranquilidad y un sosiego que raras veces puedo encontrar en mi vida diaria. Hacía tiempo que no leía unos versos que me gustasen tanto como estos.

El problema es que tengo miedo de preguntarte M. quién es el autor, porque seguramente corra el riesgo de tener que tallar otra muesca a la larga lista de actividades del señor que escribe este Blog, y empezaría a pasar de mito personal a "Monstruo de la Naturaleza", sobrenombre que se le atribuyó por algún contemporáneo al prolífico Lope de Vega.